Rosarito Couple 2002 Blog
El candaulismo -mencionado por Mario Vargas Llosa en El Elogio de la Madrastra- es un fenómeno social que cada vez es menos raro o bizarro. También conocido como la preferencia del cornudo feliz, ha suscitado estudios y ensayos científicos serios -y no me refiero al de psicólogos tradicionales que suelen ser todo menos científicos- que han profundizado en este peculiar comportamiento, cada vez más extendido.
Los hombres tienen, en una enorme mayoría, una fantasía que muchos mantienen escondida hasta de sí mismos: les excita imaginar a su mujer teniendo sexo con otro hombre. Esta fantasía es mucho más común de lo que se cree, según aseguran los sexólogos.Cuando esto deja de ser una fantasía y se hace realidad, se llama candaulismo.
El candaulismo (por Candaules, rey de Lydia, que compartió la desnudez de su bella esposa con su siervo Giges) es el placer que un hombre siente cuando otros hombres admiran y desean a su esposa, a la que ama y venera como su diosa, y por ello siente la imperiosa necesidad de que otros le rindan culto, incluyendo la relación sexual en ello, lo cual le provoca una excitación erótica muy arriba de la que normalmente sentiría en circunstancias más comunes, y esta llega a extremos muy fuertes cuando la esposa acompaña al esposo en ese aspecto de su relación de pareja.
Mi esposa Inés tiene 50 años, yo 58, llevamos solo tres años de casados, ambos por segunda vez. Vivimos muy contentos, tranquilos y felices en la Ciudad de Guadalajara en México, nos conocimos, hace algún tiempo por cuestiones de trabajo, ella se desempeñaba como una ejecutiva de finanzas, yo tengo mi propia empresa y utilizo con frecuencia, la empresa financiera donde ella trabajaba.
Cuando la conocí me gustó muchísimo, la invite a salir, me hizo caso, nos tratamos y siendo ambos divorciados, pues una cosa llevo a la otra y a los pocos meses nos casamos, ella dejo trabajar y gran parte de su tiempo lo ocupa en mantener su figura pasando muchas horas del día en el gimnasio, así como estar a la moda y vestirse estupendamente, yo la consiento en todos sus gustos.
Un estudio realizado arrojó que dentro de la comunidad swinger se demostró que la actitud de las parejas swingers es generalmente más abierta y de mayor comunicación dentro de su relación: están dispuestos a hablar de problemas como el divorcio, sexo premarital, homosexualidad, pornografía y aborto con mucha más facilidad que el común de las parejas que no son swingers.
Aparentemente, y según medios especializados, las parejas swingers son menos racistas, sexistas, ´heterosexualitas´ y prejuiciosas que el común de la población no swinger.
El sexo anal consiste en estimular el ano de la compañera: manualmente, oralmente, o con la penetración anal. Obviamente, esta práctica sexual no está reservada a los homosexuales como lo piensan ciertas personas todavía: le gusta a muchas parejas heterosexuales.
Puede ser autosuficiente o acompañar otras formas de estimulación. El hombre puede por ejemplo introducir un dedo en el ano de la mujer durante la penetración vaginal. La penetración anal de la mujer puede ser tanto agradable para el hombre (el ano es más duro y más estrecho que la vagina, así el pene se encuentra más apretado) como para la mujer (el ano tiene muchos nervios sensoriales). Muchas mujeres que practican la sodomía de forma regular alcanzan el orgasmo gracias a la penetración anal únicamente y hablan de un orgasmo "diferente" y nuevo.
Muchos de nosotros, dentro de este ambiente les sucede que pueden recibir mensajes como: Hola somo una pareja y nos gustaría hacer algo con ustedes, nuestro mail es yo@loquiero.com y luego no entienden por que diablos no se comunican los presuntos contactos...
Los tríos HMH o MHM son una de las fantasías más recurrentes para satisfacer los deseos sexuales, sobre todo por parte del sexo masculino. El gran alucine es pensar a su mujer cogiendo con otra mujer o ser cogida por otro hombre.
Pero la situación no es fácil. Hay varios factores que se deben de tener en cuenta para que un encuentro así tenga el éxito deseado. Como ya te hemos dicho en otros artículos, hay tres cosas que son fundamentales:
1.- la comunicación con tu pareja,
2.- establecer lo que quieres y lo que no te gustaría y
3.- la elección de la tercera persona debe ser de mutuo acuerdo.
Este compilado de reglas es frecuente encontrarlo en varios sitios de la red, por lo que podría ser considerado de dominio público, así que es conveniente sea revisado y aplicado de manera personalizada, pues al ser modificable y flexible, podrá adecuarse a los intereses de cada pareja siempre y cuando lo apliquen con otros dispuestos a compartir reglas similares.
Aquí podrás encontrar algunos puntos recomendables de esta “Etiqueta swinger” pero recuerda que como pareja podrán incluir los suyos:
Pasaron unos días en los que Eva bajaba religiosamente a tomar su desayuno. Ana bajaba cada vez que podía pero le gustaba más que subiera yo y me la follara en su cama de casada.
Decía que cuando dormía por la noche con el cornudo olía mi sudor, semen y sus jugos mezclados y se sentía como una guarra.
Jorge me saludaba amablemente cuando coincidíamos en el ascensor pero estaba un poco más frío que de costumbre. Un día le pregunte
Swingers: ¿tres son multitud?
Probablemente has escuchado acerca del intercambio de parejas. A continuación te presentamos una investigación especial realizada por nuestro equipo editorial acerca de este famoso movimiento.
Todo empezó con un MMS. A mi mujer y a mi nos gusta recrearnos de vez en cuando enviándonos MMS con fotos picantes hechas a nosotros mismos.
De manera que un día me hice una sesión de fotos con la cámara digital y al día siguiente, desde la oficina, decidí enviarle una en la que se me veía de frente, desde el ombligo hasta las rodillas más o menos, desnudo, las piernas semiabiertas y con la tranca a reventar. Lo acompañaba con un texto que decía:
“¿Te apetece? Pues luego en casa…”.
Al rato me contestó con un mensaje:
“Te voy a hacer una mamada que te vas a quedar seco. ¡Luego te cuento lo que me ha pasado con tu foto!”.



